lunes, diciembre 05, 2005

Dificultades históricas para el adecuado uso terapéutico de los fagos

Los esfuerzos realizados para generalizar el empleo de los fagos como agentes terapéuticos en la década de los años 20 y 30 del pasado siglo fueron cayendo en el olvido por diversas razones. Todo ello condujo a que la American Medical Association recomendara que dejara de utilizarse este tipo de tratamientos. Visto en perspectiva este rechazo se debió a diversas razones entre las que cabe destacar las siguientes:

El desconocimiento de la biología de los fagos:
Se carecía de un control adecuado para demostrar que se empleaban fagos claramente líticos y, aún mejor, que se dispusieran de un cóctel de tales fagos para evadir el desarrollo de resistencia en una especie determinada. Por lo que hemos señalado anteriormente, los fagos atemperados no son apropiados para usos terapéuticos.

Diseño erróneo de los protocolos experimentales:
La presencia en los preparados fágicos para uso clínico de restos bacterianos que provocaban rechazo en el enfermo a causa de las toxinas contenidas en tales preparados. Este problema es en la actualidad fácil de superar con el empleo de fagos altamente purificados mediante el uso de gradientes de cloruro de cesio y separación en ultracentrífuga por densidad de flotación.

Falta de controles fiables en los experimentos:
En la mayoría de los experimentos realizados por d’Herelle no se tuvo en cuenta el empleo de placebos para así probar la eficacia real de los fagos que se utilizaban. Esta es una carencia fundamental que ha sido usada para cuestionar muy seriamente el éxito que la medicina de los países del este europeo ha atribuido a la terapia fágica.

Todas estas limitaciones unidas al éxito terapéutico que acompañó, a partir del año 1944, al empleo extensivo de los antibióticos condujo al abandono del uso clínico de los fagos en los países de Occidente.

No hay comentarios.: